No me refiero a la todofamosa onopatopeya del ratón de la computadora, sino a la película con Adam Sandler…
Lo que quiero decir no es sobre si la película es buena o mala, no soy buen crítico de cine (una cualidad más que no tengo), sino sobre el concepto del control remoto universal (en un sentido más trascendente que poder controlar el televisor, reproductor de dvd, caja de cable, sistema de sonido envolvente, microondas, computadora, portón eléctrico, refrigeradora y, si las paredes son muy delgadas como pasa en los hoteles malos, hasta el televisor del vecino) que permite controlar la vida. Adelantar las partes aburridas, hacer más lentas las partes entretenidas o interesantes…. bueno, se entiende la idea (aunque si no han visto la película, no creo)… la parte importante es el final…
También me refiero al capítulo de la semana antepasada de ER: el episodio 12 de la decimoquinta y última temporada “Dream Runner“, El efecto mariposa, Matrix… bueno, se entiende… [aunque probablemente lo de abajo no...]
Volviendo al tema…
Varias veces en mi vida, especialmente en los últimos años y muy especialmente en el último par de meses he deseado con todas mis fuerzas que todo sea un sueño, que en realidad la vida no sea así de decepcionante, que en cualquier momento me voy a despertar y voy a estar de nuevo en sexto grado y todo va a ser mejor. Voy a poder aprovechar los momentos como debí hacerlo, voy a poder defenderme como debí haberme defendido, voy a poder hacer lo que sé y sabía que debía hacer pero que no hice por pereza, o por estar distraído, o por ver televisión, o por enojo, o por orgullo…
Sueño que en esta nueva vida voy a poder hacer las cosas bien, voy a tener la oportunidad de actuar de forma que no me arrepienta de todas las decisiones que he tomado desde entonces.
Sueño que en esta nueva oportunidad de hacer las cosas bien, ahora con el conocimiento de las consecuendias de las que serías la mayoría de mis acciones, podría saber cómo ayudar a mucha gente que ha pasado por mi vida y que ahora extraño tanto porque simplemente no los pude ayudar, ya sea porque no me hicieron caso, porque no insistí lo suficiente, porque las circunstancias no lo permitieron, en fin… dicen que las deciciones que tomamos nos hacen lo que somos… pero ¿qué pasa si detestamos lo que somos con todas nuestras fuerzas? ¿Si la vida ahora es solamente una sucesión de recuerdos para huir de lo que en realidad está pasando? Recuerdos para evitar ver la verdad.
Hay quienes viven para el futuro, que desde muy jóvenes aprenden la importancia de estar siempre preparados, que saben que los sacrificios que hagan hoy les van a traer muchos dividendos más adelante. Ellos pueden no estar felices hoy, pero saben que su futuro está asegurado y eso los reconforta. Otros viven en el presente, se rehusan a prevenir y se rehusan a recordar. Son felices porque no tienen que preocuparse de lo que han hecho o de lo que van a hacer mañana. Otros, viven en el pasado, se alimentan de recuerdos esperando que los buenos tiempos regresen y con ellos su felicidad y la paz de su alma y, por esto, están condenados a ser infelices para siempre…
Muchas veces me lo han dicho y supongo que desde hace un tiempo lo he sabido… ahora lo reconozco, estoy en ese tercer grupo. Me rehuso a aceptar que la vida va a seguir el camino que ahora le veo. Lo único que hago, es esperar que todo esto sea un sueño y que, cuando despierte mañana, voy a ser niño otra vez, mis amigos van a estar ahí, mi futuro no va a estar destinado a la soledad y al más indecible de los fracasos y voy a ser feliz una vez más.
.he.



